«No hay árbol bueno que dé fruto malo, ni hay árbol malo que dé fruto bueno. Porque
cada árbol se conoce por su fruto» Lc 6,43.
«No hay árbol bueno que dé fruto malo, ni hay árbol malo que dé fruto bueno. Porque
cada árbol se conoce por su fruto» Lc 6,43.