«Yo soy la verdadera vid, y mi Padre es el viñador. Si algunos de mis sarmientos no dan
fruto, él los arranca; y poda los que dan fruto, para que den más fruto». Jn 15, 1-2.
«Yo soy la verdadera vid, y mi Padre es el viñador. Si algunos de mis sarmientos no dan
fruto, él los arranca; y poda los que dan fruto, para que den más fruto». Jn 15, 1-2.