«Miren a mi siervo, mi elegido, mi amado, mi predilecto. Sobre él he puesto mi espíritu
para que anuncie el derecho a las naciones». Is 42,1.
«Miren a mi siervo, mi elegido, mi amado, mi predilecto. Sobre él he puesto mi espíritu
para que anuncie el derecho a las naciones». Is 42,1.